Hay leyendas que atentan contra el placer sexual, mitos que inhiben. Es
hora de asumir de una vez por todas –y sin culpas— que el placer y el
orgasmo es una experiencia individual y subjetiva y que cada persona lo
vive de manera muy diversa. Saquémonos de encima las reglas generales
que sólo empobrecen la experiencia personal.
