Soy creador. Escribo novelas,
y este –junto al periodismo- es mi único modo de vida. Mis dedos
presionan medio millón de veces las teclas de este Mac, y como resultado
se produce un archivo de texto que, una vez editado y corregido, se
convierte en un libro que se traduce a decenas de idiomas. Mi familia y
la hipoteca de mi casa dependen de mis derechos de autor. Según muchos
medios de comunicación, y según muchos talibanes del todo gratis, eso me
alinearía instantáneamente en las filas de los que defienden ese horror legislativo, falaz e inútil conocido como Ley Sinde, que se va a aprobar contra la voluntad de cientos de miles de ciudadanos.
Eso es mentira, y gorda.
Es
una más de las que llevan apareciendo en los medios durante años,
especialmente durante los últimos meses. Dicen que los españoles son
piratas, que va en nuestra idiosincrasia, esa famosa picaresca tan
tópica y desacertada como pintarnos a todos con el traje de luces y la
paellera debajo del brazo.
Normalmente las empresas de software se tiran de los pelos para
intentar impedir que copias no autorizadas de sus programas lleguen a
páginas como The Pirate Bay (TPB). Digo normalmente porque siempre pueden existir excepciones, como es el caso de Memoires y su creador, Dmitry Chestnykh.
El caso es que hace unas semanas, Dmitry Chestnykh descubrió que TPB
ofrecía un torrent con una versión no autorizada de la aplicación. Si
bien en otros casos el Dmitry de turno intentaría que fuese eliminada de
cualquier forma posible, él decidió dirigirse directamente a TPB para pedir que mantengan el software pero que, por favor, mejoren el crack que acompaña a la descarga.
La historia corta es: la cantante decide abrir un blog para mostrar su opinión y rechazo a las descargas; ¿por qué no hacerlo en su MySpace? porque (era casi obvio) que ella no tiene control alguno sobre la cuenta, lo maneja la discográfica. El blog estaba lleno de opiniones de por qué está mal descargar música, cómo las discográficas están perdiendo cantidades estratosféricas de dinero por este tema, además de copiar/pegar opiniones similares por otros artistas.
¿Como es posible que una artista que llegó a la fama usando el internet, escuchada por millones de personas que intercambiaban su música en internet ahora se queje de aquello que la puso en el mapa? — no puedo creer que ella no tenga claro que gran parte del motivo por el cual tantas personas la escuchaban cuando recién empezaba y se alzaba a la fama era porque los MP3 de sus canciones se estaban compartiendo por miles de personas en redes P2P y en esos blogs de música donde te permiten descargar canciones (algo técnicamente ilegal) de artistas nuevos que están haciendo cosas interesantes.
Tanto así que la misma Lily Allen incurría en esa práctica, publicando mixtapes (1 y 2) de grupos de su preferencia para que sus fans descarguen y descubran música nueva.
Hipocresía absoluta que se hace más grande cuando TorrentFreak nos recuerdan que Allen estuvo copiando y pegando artículos de TechDirt y otros medios sin atribución de ningún tipo. ¿Ahí no hay daño? según ella no porque es “obvio de donde venían los artículos”. Mierda, creo que voy a empezar a ofrecer descargas directas de MP3 de su música aquí mismo porque es bastante obvio que son canciones de ella.
Al final el mentado blog duró apenas cuatro días, borró todos los posts porque el “abuso era demasiado”, mató su carrera y se hizo granjera. Dice que su trabajo está hecho con la organización de una reunión de músicos en que “discutirán” acerca de la piratería; es bastante triste que un grupo de personas traten de entender si un set de herramientas por medio del cual millones de personas tienen acceso a sus obras, es algo bueno o malo. Triste.
¿Un buen lugar para discutir acerca del tema? no podría estar más en desacuerdo. Un blog de una artista berrinchuda no puede ser un espacio de discusión de ninguna forma.
Una carta abierta de un músico a Lily Allen
Lily Allen y su blog pro-copyright dio vuelta al mundo unas cuantas veces y las repercusiones que tuvo fueron grandísimas no sólo porque está en contra del medio que la hizo famosa sino porque su pensamiento es algo así como el de Lars Ulrich en el 2040 a.C.
Ahora un músico llamado Dan Bull, que realmente no conocía, le envió una carta abierta a través de un video que muy irónicamente y con mucho humor le explica a Lily de qué se trata compartir archivos en internet y hasta sobre la historia de la música al ritmo de una de sus canciones.
Dan le explica que las descargas no disminuyen las ventas (eso se puede ver demostrado en la nota donde Eduardo comenta cuánta plata ganó Trent Reznor con un disco que regaló y que daba la posibilidad de pagar), le pregunta por qué es tan tonta y la hace recordar cuando ella decía ser independiente.
Es increíble como Lily Allen en cuestión de días se logró poner a tantas miles de personas en contra. Se podría decir que se hizo la peor prensa que vi desde que escucho música.
La marca Sharp y el Instituto Nacional de Informática de Japón están trabajando en una tecnologia para proteger de la piratería las películas que se proyectan en los cines.
El funcionamiento es bastante simple. Detrás de las pantallas se colocan lámparas que emiten pulsos a gran velocidad de rayos infrarrojos, pasando estos rayos a través de la pantalla por unos pequeños agujeros. Los infrarrojos son invisibles para el ojo humano pero “contaminarán” las imágenes captadas por cámaras de vídeo.
Lo que consiguen es que aparezcan una serie de figuras en la imagen pero no destrozar completamente la grabación. Falta por ver si esta “contaminación” dentro de la imagen es suficiente para disuadir a las miles y miles de personas que se descargan películas. Lo dudo ya que actualmente la calidad de muchas películas grabadas directamente de los cines deja bastante que desear y aún así se descargan.
Y para concluir pues lo de siempre, la solución a las pérdidas del cine no está en intentar una y otra vez destruir la “piratería” si no en buscar nuevos modelos de distribución y monetización que se aprovechen de las ventajas que brinda Internet.
Los cariocas van a tener el bochornoso honor de ser los primeros en haber cometido un acto de semejante calado contra Internet. Pues sí, señores, se han atrevido. Brasil acaba de pronunciarse en forma legal a través de una Corte en Paraná que dictó una sentencia que declara ilegal el software que permite intercambio de archivos (P2P). Peligrosísimo precedente el que sienta esta entidad tropical.
Titular escandaloso y enojante el que nos llega desde Brasil. No sorprende en absoluto, vista la cruenta guerra en que se han embarcado los responsables del mundo del negocio de la cultura. Sin embargo, el hecho de que una entidad jurídica haya declarado ilegal un programa por considerarlo perjudicial para los intereses de unos pocos, parece ciertamente demencial. Así ha ocurrido. Se ha perpretrado la primera sentencia que convierte a los usuarios de P2P en delincuentes. La batalla legal que estaban librando los acusadores (grupos anti-piratería) contra una web que ofrecía un programa de intercambio de archivos para su descarga, ha degenerado en este fallo histórico.
Esta web, iPlay.com.br, ponía a disposición de los internautas un programa P2P llamado K-Lite Nitro. Desde primeros de año la justicia carioca le viene reclamando a Cadare Information Technology (gestiona la web donde se ofrece el programa) que implemente un filtro en dicho programa para evitar el intercambio de archivos protegidos con derechos de autor. Sin embargo, ellos alegan que no son los desarrolladores del software y, por tanto, les resulta imposible añadir dicho filtro. Cadare simplemente ofrece el programa a quien lo quiera descargar pero no es responsable de su uso.
Después de un juicio el 25 de agosto, el lunes de esta semana la Cámara 6ª Civil de la Corte de Paranáen el sur de Brasil dictó una sentencia en la que se prohíbe el uso del programa ya que el mecanismo de filtrado no resulta eficaz. Así resuelven el problema los jueces brasileños. Incluso se llegó a sugerir que cualquier sitio web que ofrece el software junto a la publicidad (es decir, tratando de sacar provecho de lo que ofrecen) estaría cometiendo un delito por lo tanto sería castigado con una sentencia de entre 2 y 4 años de cárcel.
Esta acción legal, que va camino de convertirse en un hecho histórico sin precedentes contra los derechos de Internet, fue iniciada por la Asociación Protectora de los Derechos de Propiedad Intelectual Fonográfica (APDIF). Este grupo ahora es parte de la Asociación de Cine y Música (APCM) respaldada por sellos como EMI, Sony, Universal y Warner. La APCM dijo que el fallo es “importante para el futuro del mercado de música digital en Brasil”. Y lo ha dicho bien, importante para el mercado, no para la cultura.
El resto de países observan expectantes el desarrollo de esta sentencia a ver que consecuencias acarrea a la comunidad digital. Lo que anticipamos desde ya es que esa acción jurídica apenas va a debilitar el intercambio de archivos entre usuarios. Representa una minúscula gota en el inmenso mar de Internet. Hay infinitas alternativas para transmitir archivos sin que leyes tan represivas como esta puedan hacer nada por impedirlo. No van a enterarse jamás de que es imposible “ponerle puertas al campo”.
Los chicos de The Pirate Bay quieren morir con las botas puestas, así que han ideado la manera de dejar su legado a disposición de los internautas por si los nuevos dueños de la página no cumplen con las expectativas de los usuarios. Se trata ni más ni menos que de un único y gigantesco torrent con el quepodrás descargar la base de datos de The Pirate Bay y hacerte con todos los archivos que contiene. Esto sí que es una jugada maestra. Bravo por los indomables.
La muerte de la página The Pirate Bay (al menos tal y como la conocemos hoy día) no ha impedido que los dueños actuales hayan querido regalarnos un último golpe de efecto que va a hacer temblar hasta los cimientos del mundo del intercambio de archivos. Han tenido la genial idea de concentrar la base de datos de The Pirate Bay en un sólo archivo torrent para que puedas descargarte una cantidad salvaje de contenidos que están ahora mismo en la base de datos. Pesa 21.3 GB, un tamaño que creemos no representa ningún inconveniente para las actuales conexiones ADSL, pues en varios días puedes tener en tu ordenador una biblioteca con tal cantidad de enlaces torrent que no podrías acabar de disfrutarlos ni aunque vivieras un millón de años.
Exactamente contiene 873.671 enlaces torrent, número que no cubre la totalidad de los 2 millones de enlaces a archivos totales que posee la base de datos, pero que creemos no serán pocos para que los tengas en tu disco duro. Esto lo hacen para que el mundo pueda disponer de una “imagen” de los contenidos de The Pirate Bay por si los nuevos dueños no logran hacerse con las simpatías del público y la gente decide hacer otras cosas más interesantes con los contenidos. Al final, los dueños de la página de intercambio de archivos más emblemática del mundo han muerto matando.